Mi cabeza descansa sobre su pecho; escucho su respiración a la vez que noto sus suaves caricias sobre mi piel. Escalofríos de placer recorren mi cuerpo, deseando que ese momento no acabe nunca. Mi pensamiento vuela e ideas diversas inundan mi mente.
Sin esperármelo, una voz interrumpe mis pensamientos "Te amo" oigo en un suave susurro y, con una sonrisa estúpida en el rostro vuelvo al momento, al ahora. Días y días han pasado y lo que siento se hace más fuerte. Le amo.
No soy una princesa, pero si he encontrado a mi príncipe. Como si de un cuento se tratara, vino a salvarme de lo que, por aquel entonces, atormentaba mi alma.
Mi príncipe amarillo, mi soldado de las tinieblas, mi Dios de la lujuria; juntos somos uno. Desconozco lo que me deparará el futuro pero sé que estaré contigo hasta el fin de la eternidad; pues a dos almas gemelas que se han encontrado después de vagar en soledad durante años las unen unos lazos que no se pueden encontrar ni con un millón de sagüesos, y no se pueden romper ni con un millón de espadas.
Dejo constancia de mis sentimientos y lanzo este mensaje al aire. Quien lo encuentre sabrá que alguien, en algún lugar, y en algún momento, encontró a su otra mitad.
Att: Agraciada sin gracia
