martes, 12 de agosto de 2014

No me llames loca solo porque no esté cuerda

Los gritos de esos lunáticos recorren el pasillo hasta llegar a mis oídos. Yo, sola en mi habitación, jugueteo con el bote entre mis dedos. La brisa del mar hace volar mi pelo, libre.  Sentada en esta vieja barandilla de madera, trago el dulce sabor de la locura, sin pensarlo. El viento me empuja hacia ese lugar, mi cuerpo comienza a estar débil...Caigo por la madriguera del conejo esperando que algo me pare, pero nada aparece. Noto como mis manos se humedecen mientras caigo. Algo agarra mis piernas y tira de mi hacia el fondo. "¿Sombrerero?" El dulce canto de sirenas acude a mi final, mientras mi país de las maravillas se derrumba ante tu ausencia. "¡Te odio!" grito desesperada, esperando ver el rostro de alguien conocido, pero es en vano. Correteo por aquellas calles ahora deformes; mi vestido, roto y ensangrentado, cambia de color y forma continuamente, intentando confundirme, pero yo nunca me pierdo. En mi mano, un cuchillo afilado que no sé quien me ha dado. "¿Por que ya no quieres jugar conmigo?" Pregunto llorosa mientras me acerco al sombrerero. Él se voltea. "Tú no eres mi sombrerero, ¡eres un psicópata! ¡Esto es un infierno!" El mundo se había vuelto completamente cuerdo. Noto un pinchazo en mi cuello y como algo me ata a aquel horrible ataud de cristal. Con la sonrisa de aquel hombre que creía conocer, mi mundo se apaga y sin lamentación alguna puedo decir: "Yo fui la reina de mi país de las maravillas".


jueves, 17 de julio de 2014

Gracias, cerebro...


-Hora: 2 a.m.
-Día: 17 de julio de 2014
-Situación: Habitación a oscuras. Silencio nocturno. Soledad.

"Oh, vamos, tampoco te pongas así, es la verdad, pequeño bicho raro. No sabe que existes."
El silencio se apoderó de nuevo de la estancia, y cuando estaba a punto de sumirse en un profundo sueño, una última frase resonó en su cabeza...
"Bueno, en realidad... No es que no sepa que existes, que lo sabe, lo que pasa es que no le importa. Quiero decir: te habla pero no le importaría dejar de hacerlo."
Gracias cerebro...