Esto sigue igual.
La incansable lucha no ha servido de nada.
Lloro, lloro de tristeza al saber que nada va a cambiar.
Me prometí que no lloraría, que convertiría mi pena en ira, mi llanto en furia, pero no lo consigo y lloro.
Lloro de manera inservible pues él no siente pena por mí, le da igual, quiere seguir pensando que la culpa es mía y vivir en un mundo de rosa mientras el mío es triste, en blanco y negro, lúgubre y oscuro...
Y por ello solo puedo pensar en acabar con esta tragedia que es mi vida...
Y por ello solo puedo pensar en acabar con esta tragedia que es mi vida...

No hay comentarios:
Publicar un comentario