domingo, 19 de abril de 2015

Sentimientos 16#

Sigo sintiendo tus caricias sobre mi piel desnuda, aunque tus manos ni siquiera han llegado a rozarme.
Sigo escuchando tus palabras en mi oído y me estremezco ante la sensación cálida de tu aliento contra mi cuello, aunque jamás llegaste a hablarme con tanta dulzura.
Sigo acariciando tus labios con los míos, notando en mi boca la humedad del momento, de un momento que no llegó, que aun no llegó, que nunca llegará.
Veo gente por la calle que imita tus gestos, gestos que no he visto y si lo he hecho no lo recuerdo; gestos que imagino cada noche ante el espejo, ese diálogo onírico, real e imperfecto; trazos de ese diálogo perverso los escucho entre la multitud, cada palabra y cada cambio de tono que creo que tiene pero no estoy segura, pues no recuerdo tu voz.
Sigo, sigo esperando un mensaje que no llega, y no llegará, tu orgullo o el mío o tal vez que te has ido y ya no volverás.
Recuerdos, noches en vela pensando en estas conversaciones que quizá me he inventado y solo existen en mi imaginación.
Ya no estás, ya no vas a volver, y lo repito, porque no puedo acabar de creerlo, parece mentira que esto esté pasando; promesas rotas, mentiras puras y ataduras.
He estado tanto tiempo callada que no creía posible que pudiera someterme a algo que ya solo está en mi mente. Debo admitirlo, asumir que te has ido, pero no puedo, no lo soporto y desvarío.
Añoro tu risa, tus bromas, tus respuestas; preguntas sin sentido en una noche incierta. Todas esas cosas que ya no recuerdo si las he oído o las he soñado.
Tan solo vivo en el recuerdo de algo inventado...
Me tumbo en la cama, cara a la ventana, y cierro los ojos. Siento como te tumbas a mi lado y rodeas con tus manos mi cintura. Susurras a mi oído que no faltarás, pero ya sé que tu presencia es nula, demasiado ideal para ser real. Ante este pensamiento el aire me llama, abro los ojos y veo como, mientras el tiempo para lento, se abre la ventana. Me repito que es mentira, que estás aquí, que eres verdad, pero la ráfaga de viento, detenida en el tiempo, te estalla en pedazos una vez más.
Me tapo los oídos, todavía escucho tu voz, cada vez más suave, aunque grites, dentro de la habitación. Quiero oírme, quiero desaparecer, pienso que no soy real, pero el viento está parado para no dañarme más.
Sola, viviré en esta mentira para siempre jamás, una mentira que ahora está rota y me ha dejado con el recuerdo fugaz de tu boca...

No hay comentarios:

Publicar un comentario